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miércoles, 28 de enero de 2009

Lo Decimos pero no Sabemos Porque


En el Símbolo (Credo) decimos que Dios es todopoderoso (omnipotente) y confesar esto es muy importante para nosotros. Creemos que esa omnipotencia es universal porque Dios lo ha creado todo y lo rige todo; es amorosa porque Dios es nuestro Padre; es misteriosa, porque sólo la fe puede descubrirla cuando “se muestra en la debilidad”.
Todo lo que él quiere lo hace. Las Sagradas Escrituras confiesan con frecuencia el poder universal de Dios. Es llamado “el poderoso de Jacob”. “El Señor de los ejércitos”, “el Fuerte, el Valeroso”. Dios es Todopoderoso “en el cielo y en la tierra” porque El los ha hecho. Por tanto, nada le es imposible y dispone a su voluntad de su obra; es el Señor del universo, cuyo orden ha establecido, que le permanece enteramente sometido y disponible; es el Señor de la historia: gobierna los corazones y los acontecimientos según su voluntad.
Dios es Padre todopoderoso. Su paternidad y su poder aparecen mutuamente. Muestra, en efecto, su omnipotencia paternal por la manera como cuida de nuestras necesidades; por la adopción que nos ha hecho hijos suyos y finalmente por su misericordia infinita, pues muestra su poder en el más alto grado perdonando libremente los pecados.
La fe en Dios Todopoderoso puede ser puesta a prueba por la experiencia del mal y del sufrimiento. A veces Dios puede parecer ausente e incapaz de impedir el mal. Ahora bien, Dios Padre ha revelado su omnipotencia de la manera más misteriosa en el voluntario abajarse (siendo Dios se hizo hombre) y en la Resurrección de su Hijo, por los cuales ha vencido el mal. Así, Cristo crucificado es “poder de Dios y sabiduría de Dios. Porque la necedad divina es más sabia que la sabiduría de los hombres, y la debilidad divina, más fuerte que la fuerza de los hombres”. En la Resurrección y en la exaltación de Cristo es donde el Padre “desplegó el vigor de su fuerza” y manifestó “la soberana grandeza de su poder para con nosotros, los creyentes”.
Sólo la fe puede hacernos llegar a los caminos misteriosos de la omnipotencia de Dios. Esta fe se siente grande en medio de sus debilidades con el fin de atraer sobre sí el poder de Cristo. De esta fe, la Virgen María es el modelo supremo: ella creyó que “nada es imposible para Dios” y pudo proclamar las grandezas del Señor: “el Poderoso ha hecho en mí maravillas, Santo es su nombre”.

jueves, 19 de julio de 2007

Gestos y Símbolos de la Celebración Eucarística


Hermanitos tenemos que defender nuestra Fe.
Gracias al Señor, encontré lo que buscaba y me gustaría compartirlo con ustedes. Navegando por la red encontré los Gestos y Símbolos utilizados en Santa Misa por el pueblo.

Está bastante interesante.




Este es el link de la página
http://www.aciprensa.com/catequesis/misa3.htm

Bendiciones!!!

sábado, 30 de junio de 2007

La Confesión

¿Qué es la confesión?

La confesión es el sacramento en el cual, por medio de la absolución del sacerdote, recibimos el perdón de nuestros pecados si nos confesamos arrepentidos.
La sagrada Biblia dice: "Confesáos unos a otros vuestros pecados para que seais salvos".

¿Qué gracias o favores se obtienen con la confesión?

Con la confesión se obtienen tres gracias o favores especiales:

1) Nos devuelve o nos aumenta la gracia santificante: la amistad con Dios.
2) Nos da fuerzas especiales para evitar el pecado y rechazar las tentaciones.
3) Nos da asco y antipatía por todo lo que sea ofender a Dios.

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domingo, 24 de junio de 2007

Sabes por qué comulgamos?

Los Frutos de la Eucaristía

Al recibir la Eucaristía, nos adherimos íntimamente con Cristo Jesús, quien nos transmite su gracia.
La comunión nos separa del pecado, es este el gran misterio de la redención, pues su Cuerpo y su Sangre son derramados por el perdón de los pecados.

La Eucaristía fortalece la caridad, que en la vida cotidiana tiende a debilitarse; y esta caridad vivificada borra los pecados veniales.

La Eucaristía nos preserva de futuros pecados mortales, pues cuanto más participamos en la vida de Cristo y más progresamos en su amistad, tanto más difícil se nos hará romper nuestro vínculo de amor con Él.

La Eucaristía es el Sacramento de la unidad, pues quienes reciben el Cuerpo de Cristo se unen entre sí en un solo cuerpo: La Iglesia. La comunión renueva, fortifica, profundiza esta incorporación a la Iglesia realizada ya por el Bautismo.

La Eucaristía nos compromete a favor de los pobres; pues el recibir el Cuerpo y la Sangre de Cristo que son la Caridad misma nos hace caritativos.

Razones para comulgar.........

"En verdad os digo que si no coméis la carne del Hijo del Hombre y no bebéis su sangre, no tendréis vida en vosotros. Quien come mi carne y bebe mi sangre tiene la vida eterna y yo lo resucitaré en el último día" (Jn 6, 53-54)