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martes, 21 de julio de 2009

¿Hay polvos invisibles?

Ocurre en la vida familiar o en el lugar de trabajo: unos ven ciertas cosas, otras ven otras.

Nacen, entonces, reproches y quejas: “¿No ves el polvo encima del televisor?” “¿No te das cuenta de que siempre queda encendida la luz de tu cuarto?” “¿Por qué siempre dejas papeles por los suelos?” “¿Cuándo vas a empezar a limpiarte los zapatos?”

Mientras uno percibe claramente el polvo y no descansa hasta eliminarlo, otro quizá ni se percata de su presencia, o lo ve con indiferencia, como parte de la vida: no siente la menor necesidad de buscar un trapo para mejorar la limpieza de la casa.

Los ejemplos mencionados son sencillos, pero a veces llevan a tensiones fuertes en la vida de la familia o del grupo.

Otras situaciones son mucho más graves. Una persona se emborracha y no se da cuenta del daño que hace a los suyos. Un joven dedica sus tardes a matar el tiempo con música o con juegos electrónicos, y no percibe para nada el dolor que provoca en sus padres. Un adulto vive con un egocentrismo obsesivo y no capta las necesidades de quienes viven a su lado...

El corazón de cada ser humano percibe y capta lo que hay “afuera” según valores y principios internos. Si uno vive para satisfacer sus gustos, para realizar sus proyectos, para huir de todo sacrificio, para escabullirse de cualquier responsabilidad... llegará un día en que no será capaz de ver ni el polvo en los muebles del pasillo ni las lágrimas de sus padres que sufren al verle hundirse en una pereza patológica.

En cambio, si uno tiene cariño hacia las personas y hacia el ambiente en el que vive. Si uno cuida los detalles de su ropa para dar gusto a los que ama. Si uno aprende a percibir el estado de ánimo de los otros para evitarles disgustos y para contentarles en todo lo que sea bueno y sano. Si uno abre los ojos y da gracias por tantos gestos de cariño de los seres queridos... entonces verá polvos y arrugas en la ropa, y, sobre todo, captará al vuelo con qué palabras y con qué acciones puede hacer más felices a quienes viven a su lado.

No hay polvos invisibles. Hay corazones encogidos o corazones grandes, corazones descuidados y corazones atentos.

Cada día modelo un poco mi conciencia. Si aprendo a dejarme ayudar por quienes me aman, si me abro a Dios que busca lo mejor para sus hijos, tendré unos ojos muy abiertos y un alma enorme, grande, disponible para el servicio y la entrega a mis hermanos.

Autor: P. Fernando Pascual LC

martes, 9 de junio de 2009

Lo que hacemos y ni lo imaginamos

Había una vez un niño con muy mal carácter.

Su padre le dió una bolsa de clavos y le dijo
que clavara uno en la cerca del jardín cada vez
que él perdiera la paciencia y se disputara con alguien.

El primer día clavó 37. Pero con el transcurso de
las semanas, aprendió a controlarse y el número de
clavos incrustados en la cerca disminuyó día tras día:
Había descubierto que era más fácil controlarse que
plantar clavos en la barrera.

Semanas después fue a ver a su padre y le dijo que
durante ese día no había plantado ningún clavo. Su
padre le dijo entonces que quitara un clavo de la
cerca por cada día que no perdiera la paciencia.

Los días pasaron y finalmente el niño pudo decirle
a su padre que había removido todos los clavos. El padre
condujo a su hijo a la cerca y le dijo:

"Hijo mío, te has comportado bien, pero mira todos
los huecos que hay en la cerca. Ella no será jamás como
antes. Cuando te peleas con alguien y le dices algo
que hiere o maltrata, le causas una herida como ésta."

"Tú puedes clavar un cuchillo en un hombre y después
retirarlo, pero quedará siempre una herida. Sin importar
cuantas veces te disculpes, la cicatriz permanecerá."

Una herida verbal hace tanto daño como una herida
física.

Los amigos son joyas escasas, te hacen sonreír y
te animan. Están listos para escucharte cuando lo
necesitas, te sostienen y te abren el corazón.


"Uno no vive de lo que come, sino solamente de lo
que digiere. Principio tan cierto para el cuerpo, como
para el espíritu."

- Benjamín Franklin

lunes, 16 de febrero de 2009

El Señor puede liberarlo

Mi amigo T. L. cayó de rodillas frente a un sagrario y comenzó a llorar abundantemente. En aquella solitaria capilla, alumbrada sólo por la débil luz que despedía la vela que siempre colocan junto a los sagrarios, acababa de producirse un milagro.

Durante años, el corazón de T. L. había estado siendo atormentado por un sordo rencor, dirigido hacia las personas que lo habían torturado en la célebre cárcel de “La 40”, en tiempos de Trujillo.

En ese momento, en esa capilla, el Señor acababa de sanarlo, concediéndole la capacidad y la potencia de perdonar.

T. L. cuenta que lloró profusamente al sentirse liberado de ese martirizante peso que mantenía su mente ocupada constantemente en amargos planes de venganza.

¿No le parece a usted que eso fue un auténtico milagro? El hecho de que una persona pueda liberarse de un profundo odio como éste, sólo puede ser explicado mediante una intervención de Dios.

Algo parecido pasa con otros sentimientos fuertes que nos esclavizan, condicionando toda nuestra existencia.

La tristeza (que no es más que un dolor amamantado) puede arruinar la vida de una persona. Igual pasa con el miedo, el desaliento, la incomodidad, y otros estados de ánimo que hacen sufrir y esclavizan. Seguramente podrá usted añadir muchos otros ejemplos.

jueves, 29 de enero de 2009

Que tan Sabio Eres???

¿Cómo resuelve los problemas en su trabajo? Este breve cuestionario le ayudará a evaluar (y mejorar) su habilidad para resolver problemas. Las respuestas parecen simples, pero piense con cuidado antes de responder.


1. ¿Cómo pone una jirafa dentro de un refrigerador?

2. ¿Cómo pone un elefante dentro de un refrigerador?

3. El rey león organiza una conferencia de animales y un animal no va. ¿Cuál?

4. Va a un río que es conocido por ser habitado por muchos cocodrilos. ¿Cómo lo atraviesa?


Respuestas:

1. Abra el refrigerador, coloque a la jirafa, y cierre la puerta.

Objetivo: ¿Tiende a resolver cosas simples de manera complicada?

2. Abra el refrigerador, saque a la jirafa, ponga al elefante y cierre la puerta. ¿Recordó sacar la jirafa?

Objetivo: Esto prueba su habilidad para pensar en las repercusiones de sus acciones.

3. El elefante, ¡todavía está en el refrigerador!

Objetivo: ¿Es buena su memoria y su sentido de continuidad?

4. Puede cruzar el río a nado, tranquilo. Todo los cocodrilos están en la conferencia de animales que hizo el león.

Objetivo: ¿Qué tan rápido aprende de sus errores anteriores?

Si los resultados de este cuestionario no fueron muy buenos, no se desespere. Cerca del noventa por ciento de los profesionales respondieron de manera incorrecta las cuatro preguntas. Los niños, por lo general, las responden bien.No hay nadie más tonto que aquel que cree que es muy sabio.

Proverbios 13:20El que anda con sabios, sabio será; mas el que se junta con necios será quebrantado.

miércoles, 28 de enero de 2009

Y Dudas Que Dios Es Bueno

Tengo un primo que es ministro bautista. En el transcurso de nuestra niñez, sólo nos veíamos un par de veces al año. Ahora, nos vemos menos aún.Hace algunos años, luego de mucho tiempo sin vernos, de pronto empecé a pensar en él y su familia. Simplemente no podía quitármelos de la mente. Y por alguna razón, me sentía obligado a enviarle un cheque por $100. Lo pensé durante varios días e hice varios viajes inconclusos a la oficina de correos. Finalmente lo envié con una carta diciendo que esperaba no haberle ofendido, pero que creía que el Señor quería que hiciera eso.

Un par de semanas después recibí contestación. Mi primo me decía que nunca dejaba de asombrarle cómo obraba Dios en su vida. Y ahora Dios le había mostrado nuevamente, a través de nosotros, que siempre nos ayudaría en la necesidad. Mi primo dijo que lo único que le preocupaba era que había enviado demasiado dinero. Todo lo que necesitaba eran $97.56.Lalia WinsettSopa de pollo para el alma del Cristiano.

Mateo 6:26 Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que ellas?

Que tipos de huellas estás dejando en tu vida?

Era un día muy ajetreado en nuestro hogar. Pero claro, con 10 hijos y otro en camino, todos los días eran un poco agitados. Ese día en particular, sin embargo, tenía dificultades incluso para realizar los quehaceres domésticos de rutina, y todo a causa de un pequeñito.Len, que tenía tres años entonces, estaba encima de mis talones, dondequiera que me dirigiera. Cada vez que me detenía para hacer algo y me volteaba, tropezaba con él. Varias veces le había sugerido pacientemente actividades divertidas, para mantenerlo ocupado.

-¿No te gustaría jugar en el columpio? -le pregunté una vez más.Pero él simplemente me brindó una inocente sonrisa y me dijo:-Está bien, mamá, prefiero estar aquí contigo.

Luego continuó retozando alegremente a mi alrededor.Después de pisarlo por quinta vez, comencé a perder la paciencia e insistí en que saliera a jugar con los otros niños. Cuando le pregunté por qué estaba actuando así, me miró con sus dulces ojos verdes y me dijo:

-Mira, mami, en la escuela mi maestra me dijo que caminara tras las huellas de Jesús. Pero como no puedo verlo, estoy caminando tras las tuyas.Tomé a Len entre mis brazos y lo abracé.

Lágrimas de amor y de humildad se derramaron sobre la oración que brotó en mi corazón: una plegaria de agradecimiento por la simple, pero hermosa perspectiva de un niño de tres años.

¿Qué tipo de huellas estás dejando en tu vida? ¿Quieren tus hijos, amigos o compañeros de trabajo seguirlas? Mucho hemos oído de seguir las huellas de Jesús, pero ¿pueden los demás seguir las tuyas también?.

Juan 8:12Yo soy la luz del mundo; el que me sigue, no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida

viernes, 4 de enero de 2008

La zorra y el Chivo

Cayó una zorra en un profundo pozo, viéndose obligada a quedar adentro por no poder alcanzar la orilla.

Llegó más tarde al mismo pozo un chivo sediento, y viendo a la zorra le preguntó si el agua era buena. Ella, ocultando su verdadero problema, se deshizo en elogios para el agua, afirmando que era excelente, e invitó al chivo a descender y probarla donde ella estaba. Sin más pensarlo saltó el chivo al pozo, y después de saciar su sed, le preguntó a la zorra cómo harían para salir allí.

Dijo entonces la zorra: “Hay un modo, que sin duda es nuestra mutua salvación. Apoya tus patas delanteras contra la pared y alza bien arriba tus cuernos; luego yo subiré por tu cuerpo y una vez afuera, tiraré de ti”.

Le creyó el chivo y así lo hizo con buen gusto, y la zorra trepando hábilmente por la espalda y los cuernos de su compañero, alcanzó a salir del pozo, alejándose de la orilla al instante, sin cumplir con lo prometido.

Cuando el chivo le reclamó la violación de su convenio, se volvió la zorra y le dijo: “¡Oye, socio, si tuvieras tanta inteligencia como pelos en tu barba, no hubieras bajado sin pensar antes en cómo salir después!”

Antes de comprometerte en algo, piensa primero si podrías salir de aquello, sin tomar en cuenta lo que te ofrezcan tus vecinos.

http://www.renuevodeplenitud.com/

viernes, 7 de diciembre de 2007

La Camisa

Paco de 8 años, entró en su casa, después de clase, pisoteando fuerte. Su padre, que se dirigía al fondo, al verlo entrar, lo llamó para una hablar. Paco lo acompañó desconfiado.

Antes que su padre hablara algo, Paco dijo irritado:
- Padre, estoy con muchísima rabia. Joaquín no podría haberme hecho lo que hizo. Su padre, un hombre sencillo pero sabio, escuchaba a su hijo mientras ese seguía con su reclamo.

- Joaquín me humilló delante de mis amigos. ¡Me gustaría que le pasase algo malo!

El padre escuchó todo callado mientras caminaba buscando una bolsa de carbón. Llevó la bolsa hasta el fondo y le dijo a Paco:
- Hijo, quiero hacerte una propuesta. Imaginemos que aquella camisa blanca que está en el tendal es tu amigo Joaquín y que cada trozo de carbón es un pensamiento malo que tu le envías. Quiero que tires todo ese carbón en la camisa, hasta el último trozo y dentro un rato vuelvo para ver como quedó.

Al niño le pareció un divertido juego, la camisa estaba colgada lejos y pocos trozos acertaban al blanco. El padre que miraba todo, le preguntó:

- Hijo, ¿como estás ahora?
- Estoy cansado, pero feliz porque acerté muchos trozos de carbón en la camisa.

El padre miró a su hijo, que no entendía la razón de aquél juego, y dijo:

- Ven, quiero que veas una cosa.
El hijo fue hasta el cuarto y se miró en un gran espejo. ¡Que susto! Paco solo conseguía ver sus dientes y ojos. Su padre, entonces, le dijo:

- Viste que la camisa casi no se ensució.... pero fíjate en ti mismo. Las cosas malas que deseamos a los otros son como lo que te pasó a ti. Aunque consigamos perturbar la vida de alguien con nuestros pensamientos, los residuos de esos se quedan siempre en nosotros mismos.

Mateo 5:44
Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen;
Lucas 6:31
Y como queréis que hagan los hombres con vosotros, así también haced vosotros con ellos.

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¿A cuál estás alimentando hoy?

Lean esta interesante historia.....Es nutricion para el alma.......y de reflexión para nuestras vidas.........

Un indio muy sabio se encontraba enseñando a su pequeño nieto una de las lecciones más importantes de la vida. Le contó al pequeño niño la siguiente parábola:

"Existe una pelea dentro de cada uno de nosotros. Es una terrible pelea entre dos lobos", le dijo.

"Un lobo es malo. Es furia, rabia, envidia, remordimiento, avaricia, arrogancia, auto compasión, resentimiento, mentiras, falso orgullo, superioridad y ego. El segundo lobo es bueno. Es alegría, paz, amor, esperanza, serenidad, humildad, bondad, empatía, verdad, compasión y fe".

El nieto pensó sobre esto un momento. Entonces le preguntó al abuelo, "¿Que lobo ganará esta pelea?"

El abuelo simplemente respondió, "El que alimentes".

¿A cuál estás alimentando hoy?

lunes, 5 de noviembre de 2007

Viven

Cada 2 de noviembre, la conmemoración de los fieles difuntos, más que hablarnos de muertos nos habla de vivos, porque los ríos que van hasta los cementerios y hacia las tumbas nos hablan de hombres y mujeres, seres queridos que aún viven en la memoria de los hombres y mujeres del presente; viven los que andan partidos por sus hechos, por sus obras, por lo que han dejado o como bien, han dejado de hacer, por eso hay que repetir que: Los muertos aún viven, y todavía más, desde una perspectiva desde los creyentes en una vida eterna, se puede decir que para Dios nadie ha muerto, porque para Él todos viven, viven de una manera presente en sus almas, y viven también en la esperanza de una resurrección final de los muertos, por eso hay que decir que en la conmemoración de los fieles difuntos, cada año nosotros celebramos más bien una fiesta de vivos que una fiesta de muertos.

Mons. Ramón Benito de la Rosa y Carpio

lunes, 29 de octubre de 2007

El mejor y el peor

Es indiscutible que Estados Unidos es el país más rico del mundo, en ese sentido, es el mejor país para producir riquezas, sin embargo, ese mismo país es el peor alimentado del mundo; increíble el que se puedan dar esos contrastes tan grandes; esto nos muestra a nosotros que no siempre las riquezas son signos de la mejor salud, y siempre las riquezas nos hacen a nosotros sabios; en el pueblo norteamericano, ellos mismos lo dicen, y sus mejores hombres lo repiten: Ha faltado la sabiduría, ha faltado un régimen alimenticio, para que ese pueblo, que sabe trabajar, que sabe producir, pueda alimentarse bien y pueda tener salud, de ahí que todos los pueblos podemos aprender una lección, y de ahí también, el que uno siendo pobre, puede ser el mejor elimentado, y puede ser el que tenga la mejor salud, pero también es triste, el pensar que hay muchos pueblos que son pobres, porque otros tienen muchos alimentos, y uno son mal alimentados por mala administración de la alimentación, y otros lo son por falta de alimentación.

¿Cuántas veces habrá que repetir este principio, hasta que los seres humanos aprendamos con sabiduría a ser solidarios, y así unos no sufran por exceso, y otros sufran por carencias?

Mons. Ramón B. De la Rosa y Carpio

martes, 23 de octubre de 2007

Reflexiones -  ¿Qué Harías? ¿Qué Harías?

Estás conduciendo tu carro en una noche de tormenta terrible. Pasas por una parada y ves a tres personas esperando al autobús:

1. Una anciana que parece a punto de morir.
2. Un viejo amigo que te salvó la vida una vez.
3. El hombre perfecto o la mujer de tus sueñ
os.

¿A cuál llevarías en el coche, teniendo en cuenta que sólo puedes llevar a un pasajero en tu carro?
Piensa antes de seguir leyendo...

Este es un dilema ético-moral que una vez se utilizó en una entrevista de trabajo. Podrías llevar a la anciana, porque va a morir, y por lo tanto deberías salvarla primero; o podrías llevar al amigo, ya que él te salvó la vida una vez, y esta sería la oportunidad perfecta de devolverle el favor.

Sin embargo, tal vez nunca vuelvas a encontrar al hombre o mujer de tus sueños...

Piensa antes de seguir leyendo...

El aspirante que fue contratado (de entre 200 aspirantes) no dudó al dar su respuesta. Me encantó y espero poder utilizarlo alguna vez en alguna entrevista.

¿QUÉ DIJO? Simplemente contestó: "Le daría las llaves del carro a mi amigo, y le dejaría que llevara a la anciana al hospital. Yo me quedaría y esperaría al autobús con la mujer de mis sueños."

Debemos superar las aparentes limitaciones que nos plantean los problemas, y aprender a pensar creativamente, pensar ¿Qué Haría Jesus?

Muchas veces creemos que los problemas no tienen solución y nos resignamos a perder y no luchar, olvidando aquellas palabras que dicen: "Lo que es imposible para el ser humano, es posible para Dios" (Lucas 18:27).

Marcos 9:23
Jesús dijo: Si puedes creer, al que cree todo le es posible.
Filipenses 4:13
Todo lo puedo en Cristo que me fortalece
http://www.renuevodeplenitud.net

martes, 11 de septiembre de 2007

Mi padre es el piloto!


Cuentan de este individuo que abordó un avión para viajar a Nueva York. Un niño entró buscando su asiento y se sentó justo al lado suyo. El niño era muy educado. Y paso el tiempo coloreando en su libro de pintar.

No presentaba rasgos de ansiedad ni nerviosismo al despegar el avión. El vuelo no fue muy bueno, hubo tormenta y mucha turbulencia. De momento una sacudida fuerte, y todos estaban muy nerviosos, pero el niño mantuvo su calma y serenidad en todo momento.

¿Cómo lo hacia?, ¿Porque su calma? Hasta que una mujer frenética le preguntó:

Niño: ¿no tienes miedo?
No señora-, contestó el niño y mirando su libro de pintar le dice:

"Mi padre es el piloto".

¿Sorprendido?

Hay tiempos en nuestra vida que los sucesos nos sacuden un poco y nos encontramos en turbulencia. No vemos terreno sólido y nuestros pies no pisan lugar seguro. No tenemos de donde agarrarnos, y no nos sentimos seguros. Pero recuerden que nuestro Padre Celestial es nuestro piloto. A pesar de las circunstancias, nuestras vidas están puestas en el creador del cielo y la tierra. Y la próxima vez que llegue una tormenta a tu vida o si en este momento estás pasando por una, alza tu mirada al cielo, siéntete confiado y di para ti mismo:

¡Mi Padre es el piloto!

jueves, 5 de julio de 2007

Gracias amigo, por ser sacerdote

A menudo reflexiono en ello: “Rezar por los sacerdotes”. Comprendí que se parecen tanto a nosotros. Y a la vez, son tan diferentes.

Hace poco, fui a misa. Sentía una necesidad de ir a la Iglesia y saludar a Jesús, de participar de la Eucaristía. Me encontré con un sacerdote diferente. Celebraba la misa con una particular devoción. Me impresionó cuando elevó las especies consagradas y las miraba con tal cariño, con una ternura tan grande y profunda, que te llegaba al alma.

La misa continuó y nos sentimos transportados al Paraíso, en la presencia de Jesús. Cuando terminó, fui a la sacristía, y le dije emocionado: “Gracias... por ese amor y delicadezas con el buen Jesús, por su amor a Jesús Sacramentado”.

Me tomó de las manos agradecido. Sonrió y me dijo algo que nunca olvido: “Rece mucho por mí”. En ese momento pensé: “¿Cómo un hombre santo me pide que rece por él?”

A menudo reflexiono en ello: “Rezar por los sacerdotes”. Comprendí que se parecen tanto a nosotros. Y a la vez, son tan diferentes. Tienen algo de sagrado, un Cristo metido en sus almas, que nos ve a través de ellos y nos bendice y nos perdona.

Pienso también en su gran lucha espiritual. Son los más atacados y golpeados. Por los que no les comprenden. Por los que hablan mal de ellos. ¿Te has dado cuenta? Cargan con sus problemas y con los nuestros. Es justo que también lleven, en sus almas, nuestras oraciones y nuestro afecto.

Siempre he tenido un cariño muy particular por los sacerdotes, sin importar su carácter, su raza o su idioma. Me han dado los mejores consejos. Han estado presentes en los momentos más importantes de mi vida. Y he tenido la gracia de conocer y cultivado la amistad de algunos.

Qué bueno saber que aún hay almas que se atreven a vivir el Evangelio, a escuchar el llamado de Jesús.

Hay que ser valientes, decididos, y tener una confianza grande en la voluntad del Padre. Abandonarse en sus brazos. Esto es un sacerdote: un Cristo en la tierra.

Pidamos por ellos, para que Dios, en su bondad infinita, les preserve de todo mal y los haga crecer en santidad.

¿Eres sacerdote? "Gracias”. “Gracias, por tu entrega". "Gracias por tu amor a Jesús Sacramentado". “Por tu fidelidad”. “Por enseñarnos el camino”. “Dios te bendiga”.

http://www.periodismocatolico.com

viernes, 22 de junio de 2007

El Paraguas

En un pueblito de zona rural en los años 50, se produjo una larga sequía que amenazaba con dejar en la ruina a todos sus habitantes, debido a que subsistían con el fruto del trabajo del campo. A pesar de que la mayoría de sus habitantes eran creyentes, ante la situación límite, marcharon a ver al Ministro religioso local y le dijeron:

- "Si Dios es tan poderoso, pidámosle que envíe la lluvia necesaria para revertir esta angustiante situación."

- "Está bien, le pediremos al Señor, pero deberá haber una condición indispensable."

- "¡Díganos cuál es!", respondieron todos.

- "Hay que pedírselo con fe, con mucha fe, contestó el Lider."

- "¡Así lo haremos, y también vendremos a la iglesia todos los días!"

Los campesinos comenzaron a ir a la iglesia todos los días, pero las semanas transcurrían y la esperada lluvia no se hacía presente. Un día, fueron todos a enfrentar al ministro y reclamarle:

- "Usted nos dijo que si le pedíamos con fe a Dios que enviara las lluvias, Él iba a acceder a nuestras peticiones. Pero ya van varias semanas y no obtenemos respuesta alguna."

- "¿Han ustedes pedido con fe verdadera?", les preguntó el párroco.

- "¡Sí, por supuesto!", respondieron al unísono.

- "Entonces, si dicen haber pedido con Fe Verdadera... ¿porqué durante todos estos días ni uno solo de ustedes ha traído el paraguas?"


Mateo 21:22 "Y todo lo que pidiereis en oración, creyendo, lo recibiréis."
Juan 15:16 "No me elegisteis vosotros á mí, mas yo os elegí á vosotros; y os he puesto para que vayáis y llevéis fruto, y vuestro fruto permanezca: para que todo lo que pidiereis del Padre en mi nombre, él os lo dé."